
Realmente esta foto es mía. Llevo fatal la treintena.
Mi silencio bloguero tiene una explicación muy fácil: tengo vida fuera de aquí. No es tan guay ni tan dospuntocero, lo admito, pero por motivos que no tengo por qué detallar aquí he de darle prioridad absoluta. Es el gran problema de no poder vivir del cuento de poner un texto en un formulario y darle al botón “Publicar”, que a veces a nuestros días les faltan horas.
No obstante, sigo vivo, y pronto volveré a topar con la Iglesia y volveré a traer más reportajes sobre juegos viejunos, con mi rebequita de lana, mi boina y mi silla de enea. Mientras tanto, un boboapunte touhouero de esos que tanto me gustan. El cuerpo me lo pide, después de un E3 que me ha entusiasmado poco tirando a nada (suscribo lo dicho por Dricas sobre Project Natal; qué horror).
Eso sí, la cosa va con mensaje edificante y ejemplarizante. RetroBits instruye deleitando. Para que luego digan.
Niños… niños…
No compréis drogas. (más…)
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