Una ciudad tomada por las bandas callejeras. El crimen campa por sus respetos. Las calles se llenan de delincuentes comunes, navajeros, yonkis, canis y yenis, taxistas que escuchan la COPE a volumen infernal… Las autoridades, venales, corruptas y pusilánimes, no hacen absolutamente nada para detener tanta locura. Sólo tres compañeros de gimnasio, adictos al clembuterol y a los efluvios del Reflex, están dispuestos a plantar cara a las bandas de delincuentes y a limpiar las calles de escoria.
Realmente, casi todos los juegos de lucha estilo “yo contra el barrio” que aparecieron en los 80 y los 90 partían prácticamente de ese mismo argumento: un justiciero o un reducido grupo de justicieros que deciden por su cuenta recuperar las calles para las personas humanas buenas de bien. The Combatribes, publicado en 1990 por la casi olvidada Technos Japan (responsable de otros grandes del género, como Renegade o Double Dragon) no era una excepción. Pero no nos engañemos: quienes en aquella época nos pulíamos monedas de cinco duros en este tipo de máquinas no buscábamos historias épicas ni personajes de gran profundidad psicológica (mi adicción a los RPGs comenzó mucho después), sino pasar un buen rato repartiendo tollinas en toa la cepa de la oreja. (más…)

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